Todos nuestros relojes tienen una resistencia al agua de 3, 5 o 10 ATM, lo que significa que las salpicaduras o la inmersión breve en agua (como caerse en el lavabo o quedar atrapado bajo la lluvia) no causarán ningún daño. Sin embargo, no son lo suficientemente resistentes para nadar, bucear, ducharse o bañarse.